
porque te quiero,
ni escuchar tu voz
porque te anhelo.
No eres culpable
y yo lo siento,
capricho el destino
como un veneno
desafió una partida
y ganó el juego.
En mi triste corazón
aun te llevo
cual si fueras mi hijo,
el que no tengo.
Quisiera que estés bien,
verte contento,
tu felicidad y amor
le pido al cielo.
Quizás nunca sepas
que estoy sufriendo.
6 comentarios:
Ha sido una sorpresa encontrarme esta poesía. ¡Cuánto tiempo ha pasado! ¿verdad? Esperemos que el cielo te haya hecho caso.
Un beso.
Hola, Paqui...
Realmente bella poesía, debe ser alguien muy especial en destinatario de tanto amor.
Y por ese amor, callas tu dolor.
Un abrazo.
Si...ojalá el cielo me haya escuchado, es el deseo de las dos. La foto, no se si te habrá costado encontrar, pero no podía ser más idónea. TQ.
Hola Rafael:
La verdad es que hay personas que formaron parte de tu vida y el tiempo nunca podrá borrar, menos aún si lo quieres como a nu hijo.
Saludos.
Pues sí, me costó un poquito encontrarla porque, en cuanto leí la poesía, me vino a la cabeza una foto que yo tenía en los lagos de Covadonga con su silueta dibujada por el atardecer que hubiera quedado muy bien, pero no sé donde está, así que con la idea de la silueta, empecé a buscar hasta que encontré esta.
Un beso.
Los que pierden también inspiran...
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