
veinte y cinco años ya
de aquel 20 de diciembre,
te llevara hasta el altar.
¡Cómo han pasado los años!
y parece que fue ayer,
de mi brazo te llevaba
para unirte a Isabel.
Aquel entonces la gente
seguro que dudaría
que vuestro amor y cariño
tantos años duraría.
Primeros tiempos, lo sé,
lo duros que serían,
pero, al paso de los años,
tu recompensa tendrías.
Aunque me vine tan lejos,
es fácil adivinar
el balance de vuestra vida,
pesa más la felicidad.
Espero que sigáis así
junto a vuestros cuatro hijos,
ojalá yo pueda ver
con mis ojos lo que digo.
20-12-95