
cuando veo tu emoción
y esos ojos tan alegres
iluminan mis entrañas,
desborda mi corazón.
Nada para ti es bastante,
te lo puedo asegurar,
no es sólo el amor de madre,
te mereces mucho más.
Soy mujer privilegiada,
no saldrá de mi una queja;
vivo entre mis dos amores,
la mayor de mis riquezas.