
deslumbras por tu belleza,
tu rojo de ardiente sangre
junto a un negro de tristeza.
Tu savia es veneno puro
circulando por tus venas,
ese negro de misterio
de las mentes se apodera.
En medio del trigo,
te encuentras sola,
meciéndote al ondear
que hacen sus olas.
Naturaleza del campo,
adormidera de sombras,
disfrazada entre el trigo
creciste, amapola.